Recuento, avisos y propósitos

28/12/2009

2009: un año mejor que el 2008, pero espero que peor que el 2010. Después de casi 365 días de contrastes y una recta final estúpidamente agónica, ha llegado el momento de hacer un pequeño recuento.

¿De qué? Pues de los propósitos que me puse al iniciar este año y este blog (a que nadie hace eso). Tomo aire, y allá voy:

  • Conseguir un empleo o una fuente de ingresos constante y aceptable.

Empleos tuve varios: pseudo vendedor de cursos de inglés, encuestador, analista financiero en una empresa de alimentos para animales (donde lo único que analicé fue el mal humor de una desagradable mujer) y, finalmente, editor ejecutivo en una agencia de contenidos de un periodista independiente. ¿Verdad que fui mejorando? Como resultado de mis andanzas por la blogoesfera y otros cajones 2.0, ahora me dedico, principalmente, a la administración temática del sitio web de una empresa de televisión de paga. Así que palomita.

  • Tomar un curso de creación literaria o algo similar que me acerque más a las letras.

Lo hice durante el primer semestre del año y aquí les compartí un poco de esas vivencias. No fue suficiente, pero disfruté mucho esos lunes en la México-Tacuba. Palomita para mi.

  • Redireccionar lo que llaman “carrera profesional”, o al menos estar más cerca de lograrlo.

Creo que mi empleo actual ha sido un paso muy importante. No es donde me quiero quedar, pero ha sido una fuente rica de aprendizajes y de buenos momentos. La he pasado bien, haciendo balance. La tercera palomita por favor.

  • Continuar con los procesos necesarios para vivir y estudiar en España (si, tiene que ver con el punto de arriba)

Eso sigue en progreso. Tengo bien claro mi destino, tanto en la ciudad como en la universidad, y mi principal preocupación ahora es el factor económico. Confío en que mi actual trabajo, la homologación española que espero se resuelva pronto, así como el hecho de que ya haya sido admitido en el lugar en el que quiero estar, ayuden a concretar los cabos sueltos a más tardar en el 2011. Palomita por favor.

  • Escuchar un disco nuevo diario (con excepción de los días contados en los cuales no tengo acceso a una computadora)

Ok, eso fue algo ambicioso. De hecho considero que este año no escuché tanta música como hubiera querido, o tal vez simplemente no me apasioné tanto en términos generales. Eso si, escudriñé, y aún no termino de hacerlo, el gran legado musical de Andrés Calamaro. Pero bueno, tache en esta.

  • Hacer de la fotografía un hábito.

No un hábito exactamente, pero aún así tengo excelentes recuerdos fotográficos de este año gracias a D. Me estoy saliendo del punto. La mayoría de las fotos fueron tomadas por ella, así que tache para mi.

  • Continuar y aumentar el hábito de la lectura.

Lo continué, pero no lo aumenté como hubiera querido. Sin embargo, me estoy embalando y no seré duro en este punto. Palomita.

  • Sacar adelante ese proyecto que se nos ha ocurrido a T y a mi.

Eso se fue al hoyo, pero casualmente (o no) estamos juntos en la agencia que ya les he mencionado. Buen compañero, aunque no han faltado las ocasiones en las que he querido arrancarle la cabeza de los hombros. Tache.

  • Evitar la rutina.

No sé como calificarme esto sinceramente. No. Creo que aquí va otro tache.

  • Hacer un blog para escribir todo aquello que aún no se puede, o no se quiere, publicar al ojo masivo que te conoce y al cual das la cara con tu verdadera identidad.

Pues eso fue este blog pero creo que no lo atendí como debía. Tache.

Pues cinco y cinco. Supongo que nada mal.

Este fin de año, y cierre de década, me abstuve por muchas razones de escribir sobre listas y retrospectivas al respecto; no así de reflexionar arduamente sobre lo que hice y no en este 2009: cosas buenas y malas (malas así como para arrepentirme, cosa que no me es muy común)

En todo caso, es mi deseo iniciar la década renovando un montón de cosas. Empezar de nuevo algunos aspectos y hacer borrón y cuenta nueva. Este espacio es uno de ellos. Muchos pensarán que es ridículo porque: a) les parecerá que hay cosas más importantes que un blog anónimo de bajo perfil, y b) habré tenido un máximo de 5 lectores, a lo mucho, durante este año. Aún así, es algo que haré como parte de mis nuevos propósitos y cambios que deseo realizar ya.

Eso si, despido de este espacio mío con la nueva lista de propósitos:

  1. Organizar y administrar mi tiempo para dar seguimiento a todas mis ideas y planes.
  2. Abrir el nuevo blog personal y reestructurar el público.
  3. Hacerme del hábito de escribir, cuando menos en los espacios arriba mencionados. Ya me he demostrado que si no me doy tiempo para ello, me voy secando. Prueba de ello es la dificultad que me ha resultado el hacer esta entrada.
  4. Seguir fortaleciendo el lazo con D.
  5. Ahorrar la mitad de mi salario para la meta de España. Por lo menos intentarlo, y sólo desistir en caso de extrema necesidad.
  6. Como parte de lo anterior, seguir en la búsqueda de recursos y apoyos para concretar la partida a las Europas (eso incluye seguir al pendiente de la homologación)
  7. Hacer mi venta de “garage” deshaciéndome de cosas que ya no ocupo y que otros podrían disfrutar más, y de paso tomar un poco de “valor de rescate”.
  8. Terminar de ordenar mi habitación de una vez por todas, y mantenerla así.
  9. Continuar re-cultivando el hábito de la lectura.
  10. Retomar un poco más el transporte público. Continuar viviendo y conociendo mi ciudad (y sacarle muchas fotos)
  11. Comprar menos cosas en Oxxos y 7-Elevens. Si quiero un chocolate, mejor me lo preparo en casa (ayuda al punto 4)
  12. En general, y otra vez saco el término, tener más “orden” en mis cuentas de correo y en mi lector de feeds (el cual, de paso, hay que renovar)
  13. Regresar a la playa, entre algún otro viaje fuera de la ciudad.
  14. Escuchar mucha música.
  15. Seguir aprendiendo a vivir y, por favor, no hacer ninguna estupidez.

Me bajo de esta estación, pero subiré a muchas otras más, además de tomar otros medios de transporte y seguir mirando siempre hacia nuevos horizontes… siempre adelante.

P.D. Aunque ya estemos a 28 de diciembre, este post NO es ninguna broma.


“Haz Lo Que Quieras”

13/10/2009

complutenseyeah

Tal vez algún día publique esta entrada en mi blog “público” pero por ahora esta será una reflexión íntima que compartiré con ustedes, poquísimos pero también selectísimos lectores. Disculpen si divago.

Cuando la Navidad de 1995, mi madre me regaló un paquete de libros Alfaguara. Creo que eran unos 10. En ese momento me llamaron la atención los de El Pequeño Nicolás, de René Goscinny (autor de Asterix) Pequeñas historias de niños franceses que “la pasaban bomba”, tal como yo la pasé leyendo sus aventuras y peleas. Empecé por esos libros por la familiariedad que tenía con ese autor infantil, pero también me llamó la atención el que entonces fue el libro más gordo que había recibido. Un título que, por dicha característica, dejé a un lado en ese momento.

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Amor-sufrir-pesar-dolor

27/09/2009

Esta noche te tengo noticias (…)

Esos puntos suspensivos eran todo un post pero, a riesgo de soltar lo que debería quedar en el silencio, lo jodida que está siendo noche (tal vez demasiado descrita en lo que no puedo terminar de teclear) pone un enorme bloque entre mis dedos y el botón de Publicar.

Confío en el fluir de los tiempos, y en la luz del vivir.


Escribir sin freno

30/06/2009

A veces las mejores cosas salen de manera espontánea. A veces nos preocupamos por planear tanto que los planes se quedan en nada. Así que hoy he decidido dedicar un pequeño tiempo a escribir sin detenerme. Total, el resultado nunca puede ser malo, solo pulible.

Las horas de sueño son cosa que se extraña mucho en estos días, pero también está el anhelo de las metas y los grandes deseos del futuro, y al tiempo no se le puede pedir más de 24 hrs. Mmmm, ¿extrañar? En estas semanas he extrañado moverme en Metro, aunque cuando lo use en exceso termine odiando a algunos de los pasajeros que me acompañan, más a los que no conocen lo que es un desodorante, o el significado de la palabra “baño”. Que quede claro: el problema es la gente, nunca el medio de transporte, que a fin de cuentas termina siendo eso: un medio y un recurso para trasladarse de un punto A a un punto B.

Eso es muy simple. Siempre estamos yendo de puntos As a puntos Bs, pero les ponemos nombres de países, objetos o mujeres. A veces, al llegar a un punto solo queremos movernos a otro, y en otras ocasiones gustamos de perdernos en ese espacio al que hemos arribado. Prueben pensar en alguna situación o circunstancia que escape de esta regla. Llegar a un punto, quedarnos, dejarlo. Si nos quedamos, alguna vez querremos irnos. Si nos vamos, alguna vez desearemos un regreso. Siempre hay un regreso, dice Andrés. Físicamente no lo sé, pero en nuestra mente siempre estamos viajando adelante y atrás, pa´lante y pa´trás, cantaba una niña española cuyo nombre me he olvidado en este mismo momento. ¡Qué precoces son las niñas ahora! Hasta yo comienzo a asustarme. ¿Y si algún día soy terriblemente acosado y brutalmente violado? No. ¿Puede una niña violar brutalmente? ¿Por qué se me ha ocurrido algo así? ¿Realmente alguna vez han tratado de violarme?

Esto me está gustando. Definitivamente sería una buena idea hacerlo más seguido. Ah, no me refiero a que traten de violarme, aunque hay quien si lo hace, pero, ¿eso califica como una violación? Lo que ocurre es que ella no me hace una violación física, sino que se mete con lo que llamo “mi compostura”, y yo me dejo. Es más, ahora mismo la estoy extrañando enormemente. No ha habido mucha oportunidad de violar los límites del cuerpo donde nos pongamos un “antiviolatorio” con el resto del mundo. Aún así, me encanta que lo haga y creo que la sensación de saber que debo obligarme a contener mis impulsos termina siendo disfrutada. Tengo muchas ganas de su cuerpo y de todo lo que ella tiene, lo que penetra en mi interior que me hace descontrolar todo. La extraño ahora que puedo verla menos que antes, y anhelo ese fin de semana donde podrá hacer violación del derecho de mi cuerpo a estar pasivo. ¿Derecho? Eso desde hace tiempo es una prohibición. Viólame el cuerpo para que lo sientas dentro, como mi amor y mi deseo.

Lo que me haces escribir. Es culpa tuya, por ausente. Si estuvieras aquí, hace tiempo que habría cerrado esta computadora para que me deshicieras y me rehicieras para volver a desarmarme y armarme para amarte y desarmarme como el prisionero que soy entre tus manos que ponen fin a mis posibilidades de escape. Tus manos y tus pechos… que dulce tortura ser tu prisionero. Que triste mi realidad de esta noche después de pensarme contigo y saber que estaremos juntos, pero no ahora.

Me voy a dormir solo, con la ingrata alarma lista para martillarme la cabeza con música ochentera dentro unas 4 o 5 horas, para un nuevo día donde mi cuerpo será violado por el cansancio y la tensión de… ¡se me termina la pila!


#3 Correo no deseado

31/05/2009

“Soy capaz de romper un corazón por ver lo que tiene adentro, a trueque de matarme yo mismo sobre los restos de ese corazón.”

La primera vez que recibió un correo con ese texto, pensó en mil posibilidades: desde que él era un destinatario equivocado, hasta que dicho mensaje fuera algo así como una amenaza de muerte. El remitente solo contenía las iniciales C.C., lo mismo que el nombre del correo.

Pero lo que comenzó como una extrañeza anecdótica, se volvió algo cotidiano, pues diariamente recibía exactamente el mismo correo. Ni su jefe ni la odiosa prima de los “forwards” le mandaban tantos e-mails. Fue así como se acostumbró a ver el mensaje, hasta el punto de ya no inmutarle en lo más mínimo. Al poco tiempo ya no abría ningún correo de C.C.

Sin embargo, el saber que alguien se tomaba la molestia de escribirle todos los días le hacía sentir bien. “Al menos una persona lo hace sin pedirme nada”, se decía a sí mismo.

El extraño rito se repitió durante mucho tiempo, pero llegó el día de abrir la bandeja de entrada y no ver a C.C. La misma sensación de extrañeza regresó, como la primera vez. Durante meses echó de menos no recibir ningún correo misterioso. Se decidió entonces a abrir cada correo de esos que se acumularon sin cesar. Comenzó del más reciente al más antiguo, pero después de abrir el último correo recibido, no pudo continuar.

“Me cansé de esperar una respuesta. Me fue imposible abrir tu corazón, pero matarme esta noche, esa es una certeza que solo puede romper tu respuesta antes de las 6.”

El calendario apuntaba octubre. El correo decía marzo.

Después de algunas necesarias ausencias (algunas, pero no todas, debido a la influenza) regresé al taller con este ejercicio. Se trataba de hacer un pequeño cuento a partir de la primera frase, de la autoría de Horacio Quiroga. Anteriormente, intentamos hacer el mismo ejercicio en grupo; algo así como lo que se llama un “cadáver exquisito”. Fue un desastre.

Como siempre, dejo abierto este espacio a cualquier tipo de comentarios. La retroalimentación básica de mis compañeros fue que mi cuento “es muy moderno”.


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